Aparcamiento y movilidad ’02

Aparcar se ha convertido en el quebradero de cabeza de muchos conductores. Las grandes ciudades –Barcelona es una de ellas- luchan denodadamente contra el exceso de tráfico que circula por sus vías y tratan de recuperar las calles para los ciudadanos, auténticos dueños de la vía pública. Ordenar y mejorar la movilidad urbana no es fácil. Los incondicionales del automóvil no parecen dispuestos a renunciar a los desplazamientos en coche. Por su parte, la política municipal trata de primar el uso del transporte público, reduciendo drásticamente el aparcamiento libre en las calles y extremando la vigilancia en puntos estratégicos de la ciudad para sancionar la indisciplina viaria. ¿Cómo paliar esta situación? Por un lado, los profesionales del sector  del aparcamiento propugnan una mayor racionalidad en el uso del vehículo privado. Es inútil y pernicioso tratar de burlar la ordenanza municipal y aparcar en zonas prohibidas. Además de la sanción correspondiente, esta actitud provoca un empeoramiento del tránsito. ¿Quiere decir esto que hay que cambiar el chip? La tendencia indica que cada vez será más difícil circular por la ciudad.

Aparcamiento y Movilidad 02

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